Arte en proceso. La nueva dentadura de Mario Dávalos

El artista hizo un recuento de las exposiciones realizadas hasta hoy y presentó los apuntes y bocetos de su próxima obra.

Mario Dávalos no encuentra una definición que le complazca cuando de arte se trata. Durante el diálogo que sostuvo con los asistentes al espacio Arte en Proceso, el artista reconoció que cada vez encuentra menos claras las fronteras y los límites de la creación: “No puedo decir qué es arte y qué no lo es –advirtió Dávalos–, ni siquiera puedo definir claramente al arte”. Pero esta duda, lejos de confundir al autor de “Narraciones para incriminarme”, define sus procesos creativos, los sustenta.

Antes de proyectar los bocetos de lo que será su próxima exposición, Mario hizo un recorrido por toda su obra, estableciendo una frontera entre las instalaciones y los lienzos. “Las instalaciones son procesos creativos que dan respuesta a las interrogantes del sociólogo frustrado que soy –argumentó el también publicista–. Con el lienzo, en cambio, trato de mantener un concepto mucho más purista. Siempre he tratado que mis obras en tela o papel no se contaminen de las urgencias de las instalaciones, que siempre están signadas por las circunstancias o, cuando menos, por mis cuestionamientos de la sociedad”.

Eso explica la notable diferencia entre el lenguaje utilizado en las instalaciones y el que ha primado en los lienzos. Mientras las instalaciones tienen una amplísima base conceptual (lograda o no, según los testimonios de su propio realizador), los lienzos son en su inmensa mayoría abstractos y buscan, sobre todas las cosas, la perfección en las líneas y las formas.

“Dentadura”, la obra en proceso que Mario puso a consideración del público, tiene un punto de partida distinto al conjunto del artista. Un accidente en la infancia y la hoja clínica de su odontólogo, son toda la inspiración con la que ha contado para hacer una serie de cartulinas y lienzos con la apariencia de radiografías y retratos expresionistas de molares y colmillos. “No sé donde acabará todo esto –confesó Dávalos–. En estos momentos he detenido el proceso y estoy en un punto de reconsideración. Pero no me quedará más remedio que continuar este empecinamiento con la capacidad de morder y callar con los dientes”.

Antes de concluir una extensa conversación, el escritor que convive con el artista no pudo resistir la tentación de leer unos pocos versos inspirados también en “Dentadura”:

Los de arriba para abajo, chiqui chiqui chiqui chiqui...
Con los dientes me alimento.
Con los dientes me nutro.
Con los dientes trituro.
Con los dientes aplasto.
Con los dientes amenazo.
Con los dientes me defiendo.
Con los dientes devoro.
Con los dientes sonrío.
Con los dientes rasgo la carne.
Con los dientes amo.
Por los dientes me reconoce el forense.
Los de abajo para arriba, chiqui chiqui chiqui chiqui...
Te muestro los dientes.
Te ofrezco los dientes.
Te clavo los dientes.
Me adorno con dientes.
Lavo mis dientes que son mis perlas guardadas.

CV