Panel Sin luna sobre el Jaragua, 30 años después

Arquitectos dialogaron sobre el valor arquitectónico del Hotel Jaragua, edificación emblemática de Santo Domingo y demolido hace 30 años.

 

El Hotel Jaragua (1942-1985) fue obra del arquitecto Guillermo González. Sobre su importancia e implicaciones se trató el panel Sin luna sobre el Jaragua, en el auditorio Hermanos León Asensio del Centro León.

José Enrique Delmonte disertó sobre El Jaragua y su tipología en el contexto del Caribe. Inició su participación con la premisa de que, al contrario de las obras literarias, que son respetadas en su estructura y constitución, las obras arquitectónicas son constantemente mutiladas, transformadas y eliminadas. Delmonte prosiguió con un recorrido histórico que describe los antecedentes de la arquitectura de hoteles en el Caribe.
Gustavo Moré al exponer sobre El hotel Jaragua como obra clave de Guillermo González dijo que el encargo del proyecto de la edificación fue realizado por Trujillo en 1939, durante la feria de Nueva York, en ese entonces, bajo el nombre de Hotel Nacional. Y coincidió con Delmonte en que el diseño del Hotel Jaragua rompió con la tradición de estructuras hoteleras en el Caribe. A seguidas, desglosó las características claves de la obra arquitectónica de González presentes en el desparecido hotel.
Según el arquitecto Omar Rancier, la destrucción del hotel Jaragua pudo evitarse. Un grupo de profesionales conscientes, del formó parte el propio Rancier, del valor arquitectónico de la obra hicieron diligencias para evitarla. De igual modo señaló culpabilidades en permitir la demolición del edificio hotelero.
Rancier y Moré, quienes estuvieron presentes el día que se pautó la explosión controlada para destruir el hotel, rindieron el testimonio de que contrario a los argumentos gubernamentales de que la obra estaba en deterioro y era un peligro público, la explosión no pudo demoler la estructura y debieron romperla a golpe de mandarrias durante tres días.
Previo a sus consideraciones críticas, Rancier declaró algunas obras de Guillermo González cuya autoría no es conocida por el gran público, como las escalinatas de la calle El Conde en Santo Domingo.
Mauricia Domínguez analizó la demolición del Jaragua como punto de partida para otras agresiones a la arquitectura moderna en República Dominicana. Domínguez estableció que esta no fue la primera destrucción importante del patrimonio arquitectónico de la ciudad de Santo Domingo. Y citó como ejemplos el Fuerte San Jerónimo en 1936, las Secretarías de Estado de Agricultura, Educación y Sanidad en la década de 1960, el Parque Independencia en 1972, las casas de Gascue en los 70, entre otras.
Domínguez declaró la importancia del Jaragua como símbolo de la modernidad arquitectónica y que su demolición en 1985 forma parte de esa desvalorización del patrimonio arquitectónico, que sufren ciudades como Santo Domingo y Santiago de los Caballeros.
Previo al inicio del panel se proyectaron imágenes del hotel Jaragua, un material aportado por el arquitecto Bienvenido Pantaleón. La actividad estuvo ambientada además con los temas Luna sobre el Jaragua, de Rafael Colón, y Réquiem sobre el Jaragua, de Juan Luis Guerra.

Sobre los panelistas

José Enrique Delmonte es escritor, historiador de la arquitectura, docente y conferencista. Ha escrito libros sobre arquitectura, literatura y urbanismo.
Gustavo Luis Moré es arquitecto graduado de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). Fue ganador de una beca de las Naciones Unidas para un postgrado en Restauro de Monumentos y Centros Históricos en la Universidad de los Estudios de Florencia, Italia.
Omar Rancier es arquitecto Cum Laude por la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Es profesor auxiliar de la Maestría de Arquitectura Tropical y Maestría de Restauración en la UNPHU- Lome.
Mauricia Domínguez es arquitecta egresada de la UNPHU. Colaboró en el proyecto de Restauración de la Catedral Primada de América para la Celebración del V Centenario del Descubrimiento de América. Imparte docencia desde 1989 en UNPHU y PUCMM.