Palabras Directora del Centro León

Presentación
La insólita mirada irónica de APECO
María Amalia León de Jorge
Directora de Fundación Eduardo León Jimenes y Centro León

Wifredo García planteó una vez que “el fotógrafo es el poeta de la imagen”. Esa poesía de la que hablaba entonces el insigne maestro dominicano, no era la edulcorada versión de los hechos reales o imaginados, sino la manifestación de la belleza que el artista del lente busca a través de su cámara. Esa belleza, poco tiene que ver con las definiciones convencionales de ese nombre, sino más bien con el resultado conjugado por las intencionalidades del artista y las propiedades artísticas logradas en la obra misma.

Natalio Puras Penzo, APECO, fue un artista que supo encontrar y abrir espacios de veracidad dentro de esa realidad fugaz y tantas veces reiterativa que nos rodea. Como un saca punta de lápices, APECO extraía de lo ordinario excepcionalidad de punta; de una sala de estar deshabitada conseguía desenvainar presencia, incertidumbre, expectativa, es decir, humanidad. Sus miradas nos deslumbran, porque las nuestras, tan acostumbradas a una misma visión de lo cotidiano, quedan en suspenso y en reflexión, ante su propuesta visual de asombros, sencillamente radical y siempre enternecedora.

La Insólita Mirada de APECO, tuvo una primera versión que fue expuesta en la ciudad de São Paulo del 23 de marzo al 30 de junio de 2013, como parte de un proyecto de colaboración interinstitucional entre la Pinacoteca del Estado de São Paulo en Brasil y el Centro león. Para esta segunda versión, la ciudad de Santiago de los Caballeros acoge esta exposición y por tales motivos, quisimos aumentar la muestra precisamente en las diferentes facetas con la que APECO trabajó la universalidad de lo dominicano y de lo santiaguero en específico.


Manteniendo fidelidad a la concepción curatorial de su primera versión, esta segunda edición muestra los cinco ámbitos que conformaron la muestra expuesta en São Paulo. Un primer ámbito, APECO por APECO, aborda la obra de Natalio Puras Penzo, en el que se sintetiza su oficio no solo de fotógrafo, sino también de coleccionista.

Un segundo espacio llamado Los otros que me habitan, está dedicado al auto-retrato, género en la que APECO desarrolla toda su versatilidad como artista integral, añadiendo a su prodigioso saber técnico y conceptual, sus dotes teatrales. El nosotros trascendido exhibe una muestra de sus principales retratos, en los que la maestría de APECO logra capturar las realidades sociales y culturales de los dominicanos de su tiempo. Espacios como historias conforma el cuarto ámbito y nos lleva a apreciar los espacios físicos –exteriores e interiores– como escenarios de humanidad, sin la necesidad de presencia notable de seres humanos en ellos.

La mirada insólita, quinta estación del recorrido, aloja una muestra de los trabajos intervenidos por el artista, en el que toda su faceta experimental le imprime a sus obras un sello personal a partir de una intencionalidad alucinante y llena de contemporaneidad artística.

Para esta segunda edición de la exposición, se adicionan cuatro espacios que funcionan como catalizadores de memorias y provocadores de reflexiones. Estos espacios temáticos son: Ser social; El Santiago de APECO; Performance y salvación y APECO genial.

Ser social es un ámbito que recoge el rol extraordinario de APECO como fotógrafo popular de la sociedad dominicana. La importancia de este ámbito reside no solo en su testimonio como captador de momentos familiares importantes, sino también en el hecho de que este grupo significativo de fotografías se convierten en material etnográfico del contexto social y de la cultura en que vivió y trabajó APECO. Santiago de APECO, por otro lado, recoge en una mirada cartográfica de su ciudad y los puntos en los que APECO habitaba, los lugares que frecuentaba, los espacios de interrelación con sus amigos, sus puntos favoritos de la ciudad que definen una geografía en la que logramos entender el Santiago de APECO.

Como investigador de la dramaturgia humana, APECO utilizó el performance y el teatro como vías para explorar novedosas posibilidades de la fotografía, cuyos registros son documentados en Performance y salvación. Por último, APECO genial recoge el trabajo de 18 artistas del lente que captaron al artista en sus andanzas y proyectos como estudiantes o discípulos. Estos fotógrafos fueron sus amigos, compañeros de viajes y experiencias. La curaduría de este espacio se le agradece especialmente al trabajo de José Manuel Antuñano, quien siempre estuvo a su lado y a la vez resalta la figura del siempre bien recordado Fonso Khouri, uno de sus aliados más consecuentes y autor, junto a Danilo de los Santos, de la importante obra APECO, fotografía, Historia y Vida.

Para la realización de esta exposición queremos externar nuestra gratitud a la Cervecería Nacional dominicana, por el respaldo brindado para hacer posible esta muestra. De igual manera, queremos reconocer el trabajo excepcional de los equipos curatoriales de la Pinacoteca de São Paulo como del Centro león, que diseñaron tanto la primera como esta segunda versión de la exposición.

La insólita mirada irónica de APECO
no es una mera retrospectiva de la obra realizada por APECO, sino una lectura de su obra fotográfica, un acercamiento a las narrativas que convirtieron su trabajo creador en una trayectoria única, aunque firmemente enraizada en su medio social y de un gran poder renovador con respecto al curso de la fotografía dominicana de la segunda mitad del siglo XX. Con esta exposición, el Centro Cultural Eduardo León Jimenes reafirma su compromiso con la promoción de las artes y en especial con el trabajo de nuestros artistas, quienes nos permiten conocer a través de sus obras, las diferentes realidades, visibles e intangibles, de nuestra cultura y de su cultor principal: el pueblo dominicano.