Colecciones del Centro León

A través del trabajo de determinados artistas, la gráfica toma auge y adquiere reconocimiento a partir de los años sesenta en la República Dominicana. Esta manifestación, que estuvo vinculada por su fácil reproducibilidad y fuerza formal a los movimientos sociales nacionales de esa década, adquiere en manos de artistas como Frank Almánzar, Silvano Lora, Ramón Oviedo, Rosa Tavárez, Asdrúbal Domínguez y Carlos Sangiovanni una nueva presencia en el campo de las artes dominicanas. Es aquí que mucha de la producción cultural del momento se va a ver vinculada a temarios sociales asociados a las condiciones de vida del dominicano. La obra Negra realidad entre dos sillas naranjas, de Carlos Sangiovanni, ofrece datos visuales sobre las problemáticas sociales de la mayoría de los dominicanos en la década del setenta. A una mujer en cuclillas frente a un anafe se contrapone, recortado, un graffiti político, cuestión que evidencia el gran contraste entre las promesas eleccionarias y la cruda realidad. La técnica de la serigrafía otorga a la pieza una cualidad formal esencial, que nos refiere una vez más al contraste, en este caso cromático, entre zonas de color brillante y plano, hecho que hace más contundente la imagen.

Valora este artículo
(0 votos)
  • Filtro:
Reset