Colecciones del Centro León

La obra es una escalera de caracol motorizada que gira sin llevar a ningún lado. Elaborada en hierro forjado al estitlo popular y pintada en un taller frecuentado por personalidades del género musical urbano. Los artistas plantean como la idea de progreso ha distraído a la sociedad dominicana desde sus inicios, durante su investigación indagaron en el uso del término por parte de las tiranías y los regímenes en la vida política dominicana. La escalera de caracol, en clara alusión a la espiral de Fibonacci, genera un movimiento endogámico y estéril, que desafía jocosamente un fenómeno local-global; simboliza lo eterno, lo infinito y, a la vez, la mejora, el anexo, el techo preparado para otro piso.

 

Dato curioso: El jurado del 26 Concurso de Arte Eduardo León Jimenes seleccionó esta propuesta para participar en el Concurso por el desmontaje de la retórica de la modernidad y la fusión de su carácter autorreferencial con la idea de progreso. Una obra que integra elementos vernáculos en su factura y usa con eficiencia la relación entre título y objeto, promoviendo incontables asociaciones simbólicas.

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