Colecciones del Centro León

Raúl Morilla nació en 1972, oriundo de La Vega, República Dominicana. Estudió en la Universidad Tecnológica en Santiago y en Altos de Chavón La Escuela de Diseño en La Romana, República Dominicana, donde inició su preparación como artista. También realizó estudios de posgrado en Historia del Arte en el Museo del Dibujo Contemporáneo de Santo Domingo y en el Taller Cultural Luis Díaz Oduardo, en Santiago de Cuba. Desde 1994 se desempeña como docente en la Universidad Católica Tecnológica del Cibao.

Entre los ejes del discurso de Morilla está su crítica a los conflictos generados por el individualismo, el racismo, el enajenamiento y el egoísmo de la sociedad contemporánea. Degustando esencias condenadas es una video instalación que reconstruye un espacio doméstico. En este se encuentran varios elementos, estratégicamente pintados de blanco: Una mesa con dos sillas ubicadas frente a frente sobre un piso de cerámicas, en cuya esquina hay un par de guantes de boxeo iluminados por una lámpara. En la mesa se encuentran unas poncheras sobre las que se proyecta un video donde aparece un hombre negro que nada en leche y se la bebe, saboreando lo que se entiende como la esencia condenada a la que se refiere el título de la obra. También flotan en el líquido blanco armas de fuego y otros elementos.

La obra alude a la complejidad de los conflictos humanos y a la intolerancia, en un juego de dispositivos simbólicos que van desde lo cromático hasta la propia composición de la instalación. Con esta obra R. Morilla obtuvo premio en el XXII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes en el año 2008.

Leopoldo Pérez (Lepe) nació en Santo Domingo en 1937. Fue profesor titular de la Escuela Nacional de Bellas Artes y de la Escuela de Arte de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.

Es un artista que tanto desde el ejercicio artístico como en el magisterio estableció un lenguaje muy particular. Esta obra, Jauría devorando un toro, es una pintura de composición horizontal, de cálidos tonos y un formalismo casi abstracto. Aparecen una serie de planos y líneas verticales rítmicamente crecientes de derecha a izquierda (arcos concéntricos verticales a manera de ondas), interpuestas de esquemas curvos que concentran drama, dinamismo y acción.

La escena recrea un toro yaciente devorado por una jauría de lobos cuyas cabezas y mordidas están semivisibles. Lepe, un artista comprometido con las causas y angustias de su pueblo presenta en la mayoría de sus producciones plásticas su entorno, realidad y cultura. Esta obra de L. Pérez obtuvo premio en el II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes llevado a cabo en 1966.

Domingo Liz, quien fue escultor, pintor y dibujante, se graduó en la Escuela Nacional de Bellas Artes y recibió especial orientación del escultor Manolo Pascual. De 1950 a 1953 estudió pintura con Jaime Colson. En 1968 fue miembro fundador del grupo Proyecta. Presentó su primera exposición individual en 1971, en la entonces Galería Nacional de Arte Moderno, hoy nombrado Museo de Arte Moderno de Santo Domingo.

Liz fue uno de los creadores dominicanos de referencia indispensable a la hora de evaluar la historia del arte nacional desde una perspectiva crítica y reflexiva. Su papel como artista multidisciplinario, provocador de rupturas y profundamente coherente en su producción, se suma a la importancia de su rol renovador y a su posición como maestro de generaciones. 

Origen No. 2 es una escultura de madera tallada conformada por tres estructuras de diferentes tamaños, dos de las cuales se conjugan en la concavidad de la mayor y crean un ritmo alterno no simétrico. Con tratamiento de hendiduras y relieves interna y externamente, produce la sensación de representar caparazones reunidos, germinación o larvas en un diálogo de encuentro. 

En el II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, los únicos premios otorgados en la categoría de escultura correspondieron a Domingo Liz por su Origen y Origen No. 2, obras en las que, a juicio de Manuel Valldeperes, se "plantea la escultura como un problema de volúmenes en el espacio considerado éste como volumen también. Escultura por dentro y por fuera en que el artista se complace en vencer la resistencia de la materia, a la que infunde nuevo aliento vital, conquistando los espacios interiores (…) al mismo tiempo que jerarquiza los exteriores" (sic), citado en el tomo cinco del libro Memoria de la Pintura Dominicana, escrito por Danilo De Los Santos.

Domingo Liz nació en 1931 en Santo Domingo y falleció en la capital dominicana en 2013.

Vicente Pimentel estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo, República Dominicana, entre 1963 y 1968. Posteriormente fue profesor desde 1969 hasta 1971. En 1972 inició estudios en la Ecole d’Art et Archicture de Marsella, Francia y en 1974 retornó a Santo Domingo, época en que laboró como profesor de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y retomó la enseñanza en la Escuela Nacional de Bellas Artes.

En 1976 se radica definitivamente en París, Francia, donde reside y trabaja actualmente, en pleno desarrollado de una intensa y fructífera carrera artística.

Desde sus primeras obras, V. Pimentel ha dedicado un lugar prominente al dibujo en su ejercicio plástico, hasta conseguir la excelencia artística en esa práctica. Sus preocupaciones conceptuales se han dirigido a “universalizar todas las vivencias dominicanas, a través de su arte”, cita el libro Colección Eduardo León Jimenes de Artes Visuales: Estructura, Contenido, Proyección, Trascendencia.

El dibujo La fuga, en el que aparecen las imágenes de una mujer y un niño en el centro de la composición, es de carácter monocromático. Las figuras aparecen delineadas con el singular trazo de Pimentel. En la escena representada se percibe al niño en el momento que trata de soltarse de la mano materna. Casi toda su producción de dibujos de ese entonces se caracteriza por ser monocroma y porque sus personajes aparecen definidos por manchas de color y líneas onduladas y nerviosas. 

De acuerdo a lo citado por el artista y crítico Danilo De Los Santos, V. Pimentel "comienza a tener el reconocimiento por sus cualidades de dibujante a partir de este concurso, (II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes), en el que aporta un buen trabajo titulado La fuga, de violentas contorsiones de la línea y de una simple sugerencia de los rasgos humanos vistos como angustias y tormentos". 

Pimentel es un artista que produce una obra repleta de referentes subjetivos y poéticos, que establece una búsqueda constante en la relación figura-signo en sus dibujos. De ahí que esta pieza, de una precisión y delicadeza de dibujo conmovedora, refleja su interés por establecer las relaciones conceptuales entre la imagen y su poética de titulación.

V. Pimentel ha sido un asiduo participante en los Concursos de Arte Eduardo León Jimenes, en los que ha obtenido premios, como el caso de los certámenes: II en 1966, IV llevado a cabo en 1968, V en 1969 y VI que fue realizado en 1970. También ha participado en un sinnúmero de exposiciones individuales y colectivas en el ámbito internacional, con notables y reiterados éxitos.

Otros datos sobre el artista y su obra: 

Sobre Vicente Pimentel, Danilo De Los Santos prosigue: “En efecto, ubicado en Francia, en donde recodifica su pulso expresionista, paulatinamente llega a un notable discurso en el cual la abstracción no excluye el fuerte vigor de un movimiento diestro, conduciéndose hacia el estado de la interioridad”.

Estimado por su capacidad y dotación creativa, Marcio Veloz Maggiolo escribe: “Cuando Vicente Pimentel mostró ser un pintor de calidad enorme, nuestra María Ugarte le hizo en el Caribe un reportaje alentador”. El taller estaba en el patio de su casa, en donde todavía tiene parte de sus obras dominicanas y viven algunos familiares. Siendo un pintor figurativo, Vicente Pimentel ha triunfado en Europa debido a las nuevas expresiones de su pintura, en la que el mundo interior del artista se refleja en colores y formas, que lindan con un territorio que pudiéramos considerar esotérico. 

Fabrica sus propios colores y el uso de la tierra como materia prima, recogida en los más diversos lugares, caracteriza una pintura en donde la opacidad puede ser luminosa. Sus primeras obras en Santo Domingo revelan a un notable dibujante pero sus obras francesas revelan espacios y tiempos que se mueven dentro del lienzo. Cientos de dibujos, telas de tamaños heróicos concentran una obra tan impresionante como poco conocida por los dominicanos. Cada huella de sus pictogramas conserva un residuo de carisma prehistórico. 

Los lienzos y papeles tienen una especie de sabor geológico porque acercan al admirador a un universo profundamente térreo, en el que existen interesantes estratos cargados de sueños. Sin duda en la obra de Vicente Pimentel se revelan los espacios de la infancia. Su serie de trazos gruesos, con apenas dos o tres coloraciones que se aúnan, producen un movimiento formal que oscila entre cromatismos que son propios y únicos de su paleta.

Veloz Maggiolo considera a Pimentel un "maestro de los espacios, un telúrico, porque la tierra es su materia prima; ha podido hacer con lo terrenal un espacio que supera lo europeo. Para nosotros no es un pintor europeo, su obra manifiesta un sabor tropical que revela un alma quemada por los soles del Caribe. La obra de Pimentel debe enorgullecernos. Es el único dominicano en el Museo de Arte Moderno de París (…)". Vicente Pimentel es parte de un grupo de dominicanos que han puesto en alto la plástica nacional. 

V. Pimentel asume una larga ausencia del país nativo, la cual sobrepasa los veinte años, incluso sin exponer. No obstante, las informaciones sobre sus logros y trayectoria fluyen de sus contactos permanentes con María Ugarte o vía los críticos que le contactan en su taller parisino, que están al tanto de sus exposiciones internacionales como ocurre con Delia Blanco, amiga y comentadora de los asuntos del artista. Refiriéndose al mismo, ella anota que su plástica evoca "un reino de antropología pictural", ya que sus obras sugieren todas las señales y los enigmas encontrados en las grutas de Altamira, de Poncevaux, del Perche. Pero aquí no se queda la sugerencia de Pimentel: La abstracción expresionista que abarca, arrastra un lenguaje poético, indisociable del mismo lenguaje pictural, cumbre de las elevadas sensaciones envueltas en el asombro. Pimentel está ocupando hoy día un espacio muy personal dentro de la pintura abstracta y es que justamente en su obra, lo abstracto no significa la nada porque contiene una fuerza expresionista sin límite. 

Vicente Pimentel es un pintor de lo espiritual o interiorizado, en cuanto busca y consigue mostrar como el pensamiento entra en el interior de la tierra precisamente procesando esa materia. Elemento y conjugación permiten que su obra sea caracterizada con una pintura tachista con trayectoria informalista, basada en las emociones de sus vivencias personales. Esta es la opinión de Gía Caro, quien agrega que es una obra llena de sensibilidad y emoción, llevada hasta un punto de abstracción característica. También expresa un idioma personal con la tierra su material o medio preferido. Muchas veces su pintura es una documentación de su estancia en algún lugar, como en el caso de "Memoria de Tolblac" y también "Memoria de Detroit", series trabajadas en diferentes años, incluso sin exponer.

Las informaciones presentadas en esta ficha fueron extraídas del libro Colección Eduardo León Jimenes: Estructura, Contenido, Proyección, Trascendencia.

Las citas directas utilizadas están integradas en la obra Memoria de la pintura dominicana (Tomo 5, Capítulo 4. Pág. 246 y Tomo 8. Capítulo 4. Pág. 420) de Danilo De Los Santos. 

Intención gráfica es un dibujo trabajado con gamas grises y sepias en variadas tonalidades. Ofrece una composición de masas sobre tenues planos verticales. Abstracto y surrealista al mismo tiempo, presenta representaciones orgánicas en predominantes formas curvilíneas localizadas centralmente. Esta obra obtuvo el primer premio de Dibujo del II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes en 1966.

Sobre la artista:

Ada Balcácer (Santo Domingo, 1930) ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1946. Allí recibió una sólida formación académica y fue alumna de artistas nacionales e internacionales. Durante una década después de la graduación, Ada Balcácer vivió fuera de República Dominicana. En esos años se dedicó a profundizar sobre sus estudios en arte. En 1952 formó parte del Taller Mural en la Universidad de Río Piedras, Puerto Rico. Luego se radicó en Nueva York, Estados Unidos.

En ese país realizó varios cursos: Color en la Escuela de Decoración de Interiores en 1954 y Serigrafía Textil en el Fashion Institute of Technology en 1960. En 1962 de regreso en su país natal, se enroló en movimientos culturales y de militancia política y artística: Se vinculó con los artistas del movimiento cultural Arte y Liberación, colaboró en la formación de la primera Peña Artística junto a otros artistas plásticos, realizó pinturas murales y diseñó afiches políticos con el Movimiento Renovador y fue encargada, junto a Silvano Lora, del área de artes plásticas del Frente Cultural de la Revolución de Abril.

Desde 1960, la obra de Ada Balcácer se ha estructurado en series marcadas por la elección de un tema que la artista ha asumido a partir de una intensa investigación. En la década del sesenta y hasta 1972 desarrolló Mitos y leyendas del Caribe, y dentro de esta gran serie incluyó Máscaras y carnaval (serie Robalagallina), Taticas, El Bacá, Señas, Celebraciones tradicionales y populares, y Lolas. En 1966 presentó su primera exposición individual en el Palacio de Bellas Artes de Santo Domingo. Para esa época participó en las ediciones II y III del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, correspondientes a los años 1966 y 1967.

En 1968, junto a compañeros de estudio y artistas de generaciones posteriores, creó el grupo Proyecta. Ese mismo año realizó estudios de Grabado en Aguafuerte en el Art Students League de Nueva York, Estados Unidos. Esta especialización le permitiría integrarse más adelantes a la Escuela Nacional de Bellas Artes como profesora de grabado. Ese mismo año asumió la dirección de la Cátedra de Dibujo en el Departamento de Arquitectura de la Universidad Autónoma de  Santo Domingo. Esta experiencia marcó el inicio de una nueva serie: Espacios participantes, que desarrolló entre 1973 y 1978. En 1972 formó parte de otro colectivo artístico, el grupo Nueva Imagen. También concursó en la Primera Bienal de Cuenca en Ecuador.

De 1979 a 1985 desarrolló su tercera serie: Palmira. Como parte de esta serie creó dos murales: La palma transparente en el Tourist Information Center de  Nueva York, Estados Unidos; y Palmira en la oficina principal de Citibank en Santo Domingo, República Dominicana; esta última resultó ganadora del concurso Un mural para el Citibank, convocado por esta empresa en el año 1983.

Entre 1986 y 2000 Ada Balcácer realizó su serie Ensayos de luz tropical. Sobre esta serie presentó once exposiciones individuales y realizó dos murales: Sinfonía de luz y Paisaje tropical. A partir del año 2001, desarrolla la serie Nymphea. En 2009 comienza la serie Subtropical, con la que vive y reinterpreta nuevas experiencias y las incorpora a un discurso visual marcado por lo urbano y el acontecer mundial. La artista lleva a cabo una nueva manera de pintar, caracterizada por la apropiación de nuevos materiales, la sistematización y el uso de pigmentos en polvo que esparce sobre las superficies.

Desde el 17 de noviembre de 2001 hasta el 12 de febrero de 2012, el Centro León presentó la exposición Alas y raíces. La muestra estaba compuesta por sesenta y tres obras que comprendían, hasta el momento, piezas de los periodos más significativos de esta insigne creadora dominicana. 

Luis Félix Gontier (Burdeos, Francia, 1941) es un artista dominicano ampliamente reconocido por su trabajo pictórico, así como en el área del grabado y la serigrafía. Alumno y seguidor de Paul Giudicelli, en sus inicios trasladó el sentido abstracto de la organicidad a sus obras pictóricas.

Esta obra, Mujer grávida, es una pintura realizada en formato vertical, con tonos en amarillo, marrón y rojo. La conjunción de formas orgánicas compone a simple vista una figura antropomorfa cuyas masas redondas -senos, vientre y piernas- evidencian un cuerpo femenino. Detrás de la figura, un cuadrante de líneas negras gruesas, centralizadas, divide el fondo que está matizado por tonos sepias y ocres.

Mujer grávida de L. F. Gontier fue con la obra con la que este autor participó en el II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes en 1966, certamen en el que resultó premiada.

Fernando Peña Defilló (Santo Domingo, 1928) ingresa a la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1949. En 1951 se traslada a España y se inscribe de manera temporal en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

Para 1952 pasa a formar parte del Estudio-Taller de Daniel Vázquez Díaz. Allí coincide con los artistas españoles Rafael Conogar y Cristino de Vera y en 1953 presenta su primera muestra individual en la Galería Abril, además de participar en la exposición Homenaje a Velázquez en el Museo de Arte Moderno, ambos en Madrid, España. 

En el IV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, correspondiente a 1968, el crítico Rafael Squirru participó como uno de los miembros del jurado, y en ese entonces conoció las obras Principio (mixta / tela, 1966) y Contrapunto (mixta / tela, 1967), de la autoría de F. Peña Defilló, que fueron galardonadas y preservadas en la entonces incipiente colección empresarial.

Respecto a la obra de 1966, Squirru comentó que en la obra Principio su autor demuestra "que es un artista dotado de gran sensibilidad para el color y el gusto por la materia. Estos son en realidad, los dos únicos elementos de que se vale para reconstruir la ilusión primigenia de la naturaleza, eliminando toda referencia directa al drama cósmico. El orden aparente es lo que importa en su obra”.

La obra Principio fue premiada en el II Concurso de Arte Eduardo León Jimenes llevado a cabo en 1966.

Fragmentos indirectos extraídos del ensayo La dialéctica de la universalidad antillana escrito por Danilo de los Santos y de la cronología de Fernando Peña Defilló citados en las páginas 98 y 158, respectivamente, dentro del catálogo Fernando Peña Defilló: El eterno retorno, editado a propósito de la exposición homónima realizada en el Centro León entre 05 de noviembre de 2009 y el 07 de febrero de 2010.

Johnny Bonnelly es un artista oriundo de Santiago de los Caballeros, nacido en 1951. Estudió Urbanismo en la Universidad de París 8 en Vincennes, Francia, después de realizar una licenciatura en Arquitectura en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña de Santo Domigo, República Dominicana.

Entre las exposiciones individuales que ha realizado se encuentran: De extras y otras deidades, Palacio Consistorial, XXII Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, República Dominicana; Historias de un monumento, Galería de El Espacio, Santo Domingo, República Dominicana; Obras del 87, Centro de Arte Nouveau, Santo Domingo, República Dominicana; La apariencia del simulacro de la existencia, Instituto Cultural Dominico- Americano, Santo Domingo, República Dominicana; Espejos y desencuentros, Casa de Teatro, Santo Domingo, República Dominicana; Érase una vez la mujer objeto, Centro de Arte Nouveau, Santo Domingo, República Dominicana.

En su quehacer artístico se listan algunas obras monumentales. Estas han sido:

  • 2009: Vitrola. De la serie Arte po, po, po, popular. Estación de Metro Juan Bosch, Santo Domingo, República Dominicana.
  • 2009: Almaquas (Alma de agua). Avenida de las Américas, Santo Domigo, República Dominicana.
  • 1985: Imagen, mito y tiempo. Galería Centro de Arte, Santo Domingo, República Dominicana.

J. Bonnelly ha sido reconocido en varias ocasiones. En 2005 obtuvo una mención de honor por la obra Instalación en la XXIII Bienal Nacional de Artes Visuales realizada en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, República Dominicana; en 2004 obtuvo una mención en el XX Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, que convoca el Centro León; en 2003 obtuvo el tercer premio de Escultura de la XXII Bienal Nacional de Artes Visuales que realiza el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo, República Dominicana y otros varios que destacan su conocimiento sobre el arte y la escultura, de manera particular. Fue merecedor de uno de los tres premios igualitarios del XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes por la realización de esta obra.

"Una vez me rompieron la espontaneidad de la palabra hablada, pero no me quedé callado, seguí viviendo. Con los estudios de arquitectura y urbanismo conocí la forma, el volumen y el espacio; el sujeto, el usuario y el espectador dentro de la obra. Me sentí equipado para dialogar y comprendí que la obra de arte termina en el espectador. En mi obra practico el juego, la espontaneidad, el humor, la ironía, el tacto y el contacto, la evidencia de lo que está a la vista y no se ve", expresa el artista sobre los temas que trata en sus trabajos y su intención para con el público.  

"He fusionado formas de expresión: música, danza y teatro. Creo que persigo el cine, pero aún no lo agarro. La fotografía comenzó a seducirme, no me he negado. En lo escultural, la economía del recurso me llevó a construir volúmenes a través de la superposición de planos y a la libertad de expresión que permite el no tener límites con los materiales. Practico el reciclaje, el ready – made me fascina, y recurro a cualquier ingrediente que mi obra me solicite. No soy escultor porque no esculpo, creo ser un artista plástico multidimensional" (sic).

Sobre Helicopcity, Johnny Bonnelly dice: "Esta instalación aparece como un esbozo de estampa paisajística, estereotipada por espacios arquitectónicos y urbanísticos que saltan desde los espejos de las culturas hegemónicas, sobre las cabezas de las naciones “emergentes” que, como la nuestra, patinan sobre la nostalgia de una identidad en ebullición permanente. Mientras, durante su aparente eterna adolescencia, calca infraestructuras comerciales, habitacionales e institucionales que exhiben, como en una película, esquemas de placeres alterados por excesos de tecnología, comunicación, contaminación y consumo".

"Como una escenografía que recrea la estética de los rascacielos (“catedrales del capitalismo”, según Le Corbusier) y soporta la puesta en escena de un espectáculo globalizado que requete coloca el consumismo como la máxima expresión del bienestar. Espectáculo este inscrito en un modelo económico ancestral y renovado, que usufructúa y promueve prácticas informales de alta rentabilidad, cuyos beneficios, se insertan en el sistema a través del lavado de activos soportando significativamente las bases de la economía mundial. He elegido como soporte matérico de esta obra piezas recicladas de lavadoras automáticas, ensambladas verticalmente a manera de superestructuras y por la naturaleza de maquinarias emblanquecedoras, nos pueden inducir a un paralelismo con el referido escenario de una sociedad de corte catatónico" (sic).

La obra Helicopcity se exhibe actualmente en la exposición Génesis y trayectoria, inaugurada el pasado 16 de octubre de este año en la sala de artes visuales María Asensio de León de este centro cultural. 

David Pérez, mejor conocido como Karmadavis, nació en Santo Domingo en 1976. Vive y trabaja en Guatemala desde 2006.

Es egresado Magna Cum Laude de Bellas Artes e Ilustración de Altos de Chavón La Escuela de Diseño en La Romana y de la Escuela Nacional de Bellas Artes de Santo Domingo, República Dominicana.

Entre sus proyectos artísticos figuran: Túmulos / Buriel Mounds, Franklin Furnace Fund, Exit Art, New York, Estados Unidos de Norteamérica; La manada, Centro Cultural de España, Guatemala; Punto tangencial, Arte – estudio, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, República Dominicana; Camuflaje, San Antonio, Texas, Estados Unidos de Norteamérica; Isla abierta, Calle El Conde, Zona Colonial Santo Domingo, República Dominicana.

Ha trabajado en varias ocasiones junto a otros artistas en proyectos colectivos que se han exhibido en países como: España, Guatemala, República Checa, Argentina, Costa Rica, Estados Unidos de Norteamérica y Bulgaria, además de su natal República Dominicana.

Entre los premios y reconocimientos que ha recibido están:

  • 2009 - Becario de la residencia Fondazionez Spinola Banna pre l’Arte, Italia / Beca y subvención Franklin Furnace Fund, New York, Estados Unidos de Norteamérica / Beca de ayudas artísticas, Centro Cultural de España, Guatemala.
  • 2008 - Mención de Honor XXII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, Centro León, Santiago de los Caballeros, República Dominicana.
  • 2003 - Tercer lugar en la categoría de cerámica , XXI Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, República Dominicana / Segundo lugar, Concurso de Pintura Joven, Casa de Teatro,  Santo Domingo, República Dominicana.
  • 2002 - Integrado al salón de honor de la Galeria Internacional, Buenos Aires, Argentina.

Para el XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, David Pérez sometió tres obras al certamen. Las piezas fueron:

Estructura completa. 2010

Video

Performance duracional

 

Pinturas proféticas. 2010

Acrílica sobre papel fotográfico y tela

226 x 215 cm

 

Final predecible. 2010

Instalación performática

300 x 300 x 500 cm

 

Estos son los criterios que justificaron el trabajo de este artista y la base de sus obras concursantes:

El origen del caos

"El proceso de mis piezas comienza con una imagen: Una persona empujando su propio vehículo, una fila de más de trescientos individuos buscando algo gratuito o un chofer queriendo parquear su tráiler. Son imágenes que, de una manera u otra, forman parte de mi fuente de archivo de inspiración. Como artista, lo que hago es generar un lenguaje que permita el acceso a la comunicación. El receptor vive la experiencia que el artista crea. Mi trabajo indaga en elementos que afectan al colectivo y me dejan formar parte de este".

"En un principio, me interesaba el carácter ritual de las acciones performáticas, donde elementos de tiempo, espacio y cuerpo producían una investigación interna. Luego, mis piezas se involucran con temáticas sociales que incluyen las relaciones de la República Dominicana con nuestros vecinos haitianos. Estos procesos han tenido a La Isla como eje y cuerpo, como una historia y un presente. Un cuerpo donde cada elemento depende del otro".

"Actualmente y como consecuencia de residir en otro país, mi trabajo tiene una connotación más universal, cuyo fondo y forma se relacionan durante toda la fase del proceso creativo. Los medios varían según la necesidad de la idea. Me interesa la comunicación eficaz y la investigación que cada obra deja en su evolución. Cada obra debe tener su propio lenguaje y, al momento de formar parte del sistema, su particular intención de cuestionar. Los materiales y las técnicas refieren al género humano en su condición básica y en los códigos simbólicos de una composición". 

"En la actualidad, la isla La Española está fraccionada en dos partes territoriales: La República Dominicana, la República de Haití. Países distintos y no distantes, similares y lejanos. Ambos comparten historias, tragedias y orígenes. Ambos se encuentran hoy sostenidos por estados débiles, deficientes, corrompidos o incompletos. En el presente, uno se apoya en el otro; uno requiere del otro. Piezas ambas de un mismo engranaje, de una estructura central".

En el recién inaugurado XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, David Pérez (Karmadavis) obtuvo una Mención de Honor por el performance titulado Comedor familiar.

Gustavo Peña nació en en Santo Domingo, República Dominicana, en 1979. Vive y trabaja en Santo Domingo. Estudió Fotografía Avanzada, Bellas Artes e Ilustración en La Escuela de Diseño Altos de Chavón, La Romana, República Dominicana. Se licenció en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Ha exhibido sus obras en muestras colectivas, tales como: la XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domigo, el Global Caribbean Project, Art Basel Miami Beach 09, Little Haiti Cultural Center, Miami, Florida, Estados Unidos de Norteamérica, en el Borderless Generation: Contemporary Art of Latin America, The Korea Foundation Cultural Center, Seúl, Corea del Sur, en el Domincan Power & Solid Friends, Art Basel Miami Beach 08, Lyle O. Ritzel Gallery, Windwood Districtic, Miami, Florida, Estados Unidos de Norteamérica, entre otros. Realizó dos murales junto a Hulda Guzmán para el Hospital Traumatológico y Quirírgico Juan Bosch de La Vega.

Ha sido reconocido y premiado en varias ocasiones. Algunas de las recientes han sido las siguientes:

  • 2010: Premio portada revista Picnic temas innovadores, México.
  • 2009: Mención de honor, XXV Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo. 

En el XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes obtuvo el premio Francés al Talento Joven que otorgó la Embajada de Francia en República Dominicana, para esa versión del concurso. 

"La pintura es para mí una manera de guardar recuerdos, una especie de diario visual. Pinto solo amigos y lugares conocidos. La cultura popular y personajes históricos que más me han influenciado también son recurrentes. El hecho de que cada vez pasamos más tiempo teniendo experiencias virtuales como el chating, los video games, etc., ha comenzado a impactar los ambientes de mis cuadros, que se tornan más austeros, brillantes, carentes de sombras y desolados", relata el artista sobre su técnica. 

"Cuando pinto, mi proposito es comunicar. Fue divertido hacer las fotos en una piscina. Fue una especie de pool party. Invité a algunos amigos, quienes seguían mis directrices permitiendo que mi creatividad saliera a flote. Experimenté una gran sensación de control al poder expresarme libremente y sin limitaciones" explica sobre las obras propuestas en 2010: Hasta la victoria siempre y Lithuanian waters.

Gustavo Peña fue uno de los 14 artistas seleccionados del XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, recién inaugurado el pasado 16 de octubre en el Centro León.

Participó con las siguientes obras, las que se exhiben hasta el 22 de febrero de 2015 en la sala de exposiciones temporales de dicha institución: 

P.2014.117          

Gustavo Arturo Peña  (Santo Domingo, 1979)                     

Exploraciones de formas, color y espacio. 2014

Óleo sobre mdf

Tríptico

126.7 x 519.3 x 145 cm

Obra seleccionada en el XXV CAELJ, 2014

  

P.2014.118          

Gustavo Arturo Peña (Santo Domingo, 1979)                                             

Exploraciones de forma y línea. 2014

Tinta inkjet sobre papel

Tríptico

185 x 563.30 x 10.5 cm

Obra seleccionada en el XXV CAELJ, 2014

 

P.2014.119          

Gustavo Arturo Peña (Santo Domingo, 1979)                                             

Investigaciones abstractas y figuración. 2014

Madera

69 x 114.5 x 21 cm

Obra seleccionada en el XXV CAELJ, 2014

Mónica Ferreras nació en Santo Domingo en 1965, donde vive y trabaja actualmente. Realizó una maestría en Diseño de Ambientes en la Real Academia Holandesa de Bellas Artes, La Haya, Holanda, y se licenció en Bellas Artes e Ilustración en La Escuela de Diseño Altos de Chavón, La Romana, República Dominicana.

"Siempre ha sido una inquietud humana la búsqueda de la felicidad, la perfección, encontrar un balance para sentirnos bien con nosotros mismos y los demás. Por estos deseos, nos llenamos de ilusiones y sueños para embarcarnos en una odisea en pro de lo que 'entendemos' nos dará la felicidad. A veces, los fines que elegimos responden a fantasías o a carencias que albergamos. Buscamos soluciones externas al dilema de nuestra existencia. Sin saber que en la introspección y la espiritualidad radica la fuente de la sabiduría que nos permitirá fortalecer nuestra esencia", relata Ferreras sobre el trasfondo de esta obra. 

"Se trata de la reducción a través de la paciencia. Mi intención no es representar la paciencia sino ponerla en práctica con la acción de pintar. Logro esto con la repetición de elementos simples, la construcción de la pintura en capas y el máximo uso de detalles para crear una densidad a veces abrumadora", explica la artista sobre su obra.

Mirándote espero a que me lleves II fue una de las obras premiadas del XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes.

Las citas de la artista fueron extraídas del Catálogo del XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, producido por el Centro León en 2010, que se encuentran en las páginas 53 y 54.

Esta obra de M. Ferreras se exhibe actualmente en la quinta versión de la exposición Génesis y trayectoria, que fue aperturada el pasado 16 de octubre de 2014 con motivo de la premiación del XXV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes.

Luis Martínez Richiez (Luichy) nació en San Pedro de Macorís en 1928, hijo de un poeta y una soprano. Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes entre 1942 y 1945 

"Con una formación basada en el modelo directo y por igual en la liberación imaginativa, Martínez Richiez, al igual que sus compañeros de la escultura, ofrece para el período del 1940 una producción centrada en la figura humana. No obstante, él especula, tiende a la grandilocuencia, a la morbidez sensual y a la carga de elementos deslumbrantes. De acuerdo a Valldeperes, el artista 'trata de volúmenes con elasticidad y reconstruye la figura amorosamente, ofreciendo una delectación tropical que lo une a su ascendencia y que da cierta peculiaridad a su obra'”.

Con la obra Escultura, Luichy obtuvo premio en el I Concurso de Arte Eduardo León Jimenes; en el concurso realizado en 1968 obtuvo premio con la obra Estudio No. 2. Luis Martínez Richiez falleció en Santo Domingo en 2005.

Cita integrada muestra un fragmento de la página 150, del libro El arte de nuestro tiempo, escrito por Manuel Valldeperes, que se lee en la página 132 del tercer volumen del libro Memoria de la pintura dominicana. Convergencia de generaciones. 1940-1950, escrito por Danilo De Los Santos.

Carmen Omega Pélaez nace en Barahona en 1939.

Después de completar sus estudios secundarios, ingresó en la Escuela Nacional de Bellas Artes, formándose en pintura con Paul Giudicelli, y a partir de 1959 en escultura, con Antonio Prats Ventós, Gaspar Mario Cruz, Domingo Liz y Angel Benavente. En 1960, cuando aún completaba su formación artística, fue merecedora del primer premio de escultura de la Escuela Nacional de Bellas Artes por su obra Plegaria.

En el referido año también obtuvo el primer premio con Cristo, trabajo ejecutado en cemento. En 1964 fue becada por el gobierno español, cursando en Madrid estudios de escultura y cerámica. Refiriéndose a esta artista escribió Manuel Valldeperes el siguiente comentario: “La novedad de Carmen Omega Pélaez -considerada la obra que de ella conocemos-, es una novedad dramática. Prácticamente se halla en plena búsqueda angustiada que le es absolutamente necesaria (…) es obra insatisfecha en su mayor parte, pero también es obra decisiva…”.

Peláez es una escultora que maneja y mezcla medios diversos para realizar sus obras, que se ciñen a un lenguaje que media entre simbolismo y expresionismo. A su regreso de España fue seleccionada para participar en el Primer Salón Esso de Artistas Jóvenes Dominicanos. En 1964, su escultura Figuras la hace merecedora del primer premio de escultura del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes.

Omega Peláez es de las contadas mujeres que han sobresalido en el campo de la escultura nacional.

Bibliografía:

-Aida Cartagena Portalatín. Galería de Bellas Artes, Santo Domingo, 1964.

-Manuel Valldeperes. La escultura de Carmen Omega Peláez revela un intenso contenido humano. El Caribe, Suplemento, 30 /8/64.

-Seminario nacional en torno a la identidad de los dominicanos, catalogo exposición colectiva UNPHU, Santo Domingo, 9 /11/82.

-Este texto es un fragmento tomado de uno de los libros producidos por E. León Jimenes-

Centro León. 1993. Concurso de Arte Eduardo León Jimenes. 25 años de historia. Pág. 36.

Carmen Omega Peláez murió en Santo Domingo en 2005.

Clara Ledesma nació en Santiago, República Dominicana, en 1924. Recibió sus primeras orientaciones artísticas del maestro cibaeño Yoryi Morel. Más tarde en la ciudad de Santo Domingo ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde se graduó en 1948.

Fue discípula de José Gausachs y junto a él, Jaime Colson y Gilberto Hernández Ortega, formó el Grupo Los Cuatro en 1954.

La figura de Clara Ledesma emerge en la década de 1940 y se sitúa al lado de sus más brillantes compañeros y profesores. Desde que comenzó a trabajar, su nombre se codeó, hombro con hombro, con el de las figuras más pujantes de nuestras artes plásticas. Un especial interés por lo autóctono se dejó sentir desde su obra de inicios, soportado por una particular manera de pintar que podríamos ubicar dentro del realismo mágico.

Clara Ledesma obtuvo premio en el I Concurso de Arte Eduardo León Jimenes en 1964. Sus obras forman parte de importantes colecciones y museos. Clara Ledesma falleció en Nueva York en el añ 1999.

-Este texto es un fragmento tomado de uno de los libros escritos por Jeannette Miller-

Miller, J. 2005. La mujer en el arte dominicano (1844-2000). Págs. 123-125.

José Cestero nació en Santo Domingo en 1937. En 1950, inició su formación artística en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Posteriormente, viajó a Nueva York donde realizó estudios en arte, con especialidad en dibujo, en el Mills Cooper School of Arts de la Universidad de Columbia.

En 1960, tras su regreso a República Dominicana, se integró al grupo vanguardista Arte y Liberación, colectivo que reunió a artistas de diferentes disciplinas, a finales de esa década. 

Estudio de niño con juguete es un dibujo característico del quehacer expresivo de J. Cestero, en tonos ocres y grises, en el que la figura central es la de un niño sujetando un juguete con ruedas. En la parte inferior derecha hay una inscripción del artista que reza: "Estudio para niño con juguete".

Cestero ha sido desde ese entonces un participante concurrente en los posteriores Concursos de Arte Eduardo León Jimenes. Polifacético en todo el amplio sentido de la palabra, su obra ha abordado tanto el dibujo como la pintura y el collage, siendo el primero, uno de los medios a través del cual ha materializado con mayor frecuencia su trabajo.

Artista incansable y constante creador, Cestero ha trabado el retrato, el paisaje, las marinas y los paisajes urbanos. Su abordaje, tanto en la pintura así como en el dibujo, ha tratado con gracia y perspicacia la sátira política y social. Como pintor urbano se le puede considerar como el cronista moderno y contemporáneo de la ciudad de Santo Domingo y de sus más emblemáticos personajes. Con Estudio de niño con juguete, J. Cestero obtuvo premio en el I Concurso de Arte Eduardo León Jimenes en 1964. 

Artista de performance. Obtuvo una licenciatura en Historia y Crítica del Arte en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. En 2010 realizó la exposición A corazón abierto en el Centro Cultural de España, Santo Domingo. Recibió un premio en la categoría Performance en la 25 Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domigo en 2009; y estuvo entre los artistas seleccionados en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes, Santiago de los Caballeros, 2010.

Escribe textos sobre eventos y artistas y ha impartido talleres sobre performance y arte contemporáneo para estudiantes en Venezuela, México, El Salvador y República Dominicana. Reside y trabaja en Santo Domingo, República Dominicana.

El laudo de selección del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes expresa sobre la obra de S. Guzmán: “Por el carácter intimista e interactivo de su propuesta, involucrando patrones de conducta sociales y culturales”. 

El laudo de premiación del Concurso expresa sobre la obra: “Por el proceso de trabajo donde logra, a partir de elementos autobiográficos, crear un dispositivo para la memoria en forma de archivo, generando de este modo un espacio de tránsito entre lo privado y lo público”.

La artista comenta sobre su trabajo:

“El arte es una necesidad que me mantiene equilibrada, cuerda. Está relacionado con mi historia, es el testigo que ha dado cuenta de las distintas épocas por la que ha atravesado mi vida. Me interesa particularmente la relación entre el arte y los procesos de internalización humana, así como la interdependencia que existe entre dichos procesos y nuestra vida cotidiana. Investigo los límites de lo psicológico partiendo de mí, empujándome a hacer una revisión interna de lo que me afecta, y de esta manera crear una correlación con los intereses del público que se enfrenta a mi trabajo”.

Artista de la fotografía y del performance nacido en Santo Domingo en 1979. Ha recibido varios reconocimientos, tales como: el Premio del Concurso Internacional de Fotografía Wifredo García, Casa de Teatro en 2006; el Premio en la 26 Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno de Santo Domingo en 2011; y la Mención de Honor en el Premio Joven de la Imagen Fotografía y Video 2011, del Centro de la Imagen, en Santo Domingo. Reside y trabaja en Santo Domingo, República Dominicana.

El laudo emitido por el jurado de selección del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes expresa respecto a la obra de F. Rodríguez: "Por la legitimad de sus investigaciones sobre la dominicanidad y su estudio de las culturas domínico-haitianas".

El laudo emitido por el jurado de premiación del mismo Concurso, expresa: "Por su compromiso con una investigación sobre las relaciones domínico-haitianas y los conflictos a nivel social y humano que de esta se generan".

El artista declara sobre su trabajo: "Que quisqueyanos son también los haitianos, o que Haití y no Quisqueya fue como se llamó la isla es un secreto que ningún liceo me contó. Nuestra historia es de negros y mulatos, de ciudadanos que se pintan de blanco y con este acto niegan su verdad". ¿Cuántas páginas de nuestra historia ha escrito el silencio de borrar la verdad? 

¿Será acaso que nuestro pueblo no tiene en su acervo una identidad porque permite que borren su historia sin hacer gloria a su humilde verdad? Porque prefiere cantarle a Quisqueya mil veces, como si mil veces fueren suficientes para hacerla verdad, ¿debemos entender que si la verdad se borra mil veces deja de ser verdad?"

Pintor e ilustrador. Ha realizado estudios de Publicidad en UNAPEC (1889-2001), de Bellas Artes e Ilustración en Alltos de Chavón La Escuela de Diseño ( 2001-2003) en la República Dominicana, sobre Dibujo en Art Student League (2007) y de Reportaje e Ilustración en Darvel Academy (2008) en New York, Estados Unidos.

En 2009 realizó su primera exposición individual, Psiquis, en la Galería de FUNGLODE, Santo Domingo. Es miembro fundador de Ramona Colectivo, grupo con el que imparte talleres de arte, realiza murales y diseños, entre otras actividades. Reside y trabaja en Santo Domingo, República Dominicana.

En el XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes obtuvo el Premio Colección Patricia Phelps de Cisneros con las obras Plan de retiro I y Plan de retiro II en 2012.

El Laudo emitido por el jurado de selección del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes expresa respecto a la obra de Y. Bordas: “Por la originalidad en el tratamiento de la sostenibilidad y el medio ambiente, enmarcado dentro de un rico universo narrativo pictórico”.  

El Laudo emitido por el jurado de premiación del mismo Concurso, expresa: “Por su manera de construir otras narrativas superponiendo realidades de diferentes contextos; cuestionando el sistema económico, sociopolítico y ambiental donde los personajes parecen rescatados de un mundo pos apocalíptico".

El artista declara sobre su trabajo: “Estar consciente de que las ideas pueden ser cambiadas le dan impulso mayor a mis ganas de crear mundos alternos. Esto me lleva a construir imágenes para demostrar que las 'situaciones' son simples paradigmas con los que es posible romper. Cuestiono la idea capitalista de retirarse luego de una larga carrera en busca de acumular fortuna. En esencia, lo relaciono con el retiro que desearía la Tierra agotada por la explotación del hombre, para comenzar su regeneración. En mis pinturas, los humanos se ven forzados a reinterpretar su entorno para sobrevivir en un nuevo mundo post tecnológico".

Hulda Guzmán nació en Santo Domingo en 1984. Trabaja fundamentalmente la pintura. Obtuvo una licenciatura en Artes Visuales en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, en México entre 2004 y 2006 y realizó estudios de Bellas Artes e Ilustración en Altos de Chavón La Escuela de Diseño, en La Romana, República Dominicana, durante el período 2002-2004.

En 2009 ganó un Premio de Pintura en la 25ta Bienal Nacional de Artes Visuales, Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, y en 2010 obtuvo el Premio del Público en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes del Centro León, Santiago de los Caballeros. Reside y trabaja en Santo Domingo, República Dominicana. 

El Laudo emitido por el jurado de selección del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes expresa lo siguiente sobre esta obra de Guzmán: “Por su dominio de la técnica pictórica y su habilidad para construir narrativas de carácter autobiográfico”. 

El Laudo emitido por el jurado de premiación del mismo concurso, expresa: “Por su manera de abordar la pintura, evocando la tradición del paisaje, el retrato y referencias de la historias del arte, al mismo tiempo que logra inscribirlo en el contexto de la sociedad dominicana”.  

La artista declara sobre su trabajo: “¿Cómo contar historias en la pintura? Que un cuadro se vea impelido a vehicular cierta narrativa constituye un problema en el que se han ejercitado durante siglos los pintores. En este sentido, la pintura renacentista me es de gran influencia. En la obra Fiesta en el batey, los taínos se encuentran inmersos en una arquitectura moderna, que busca la armonía entre el hábitat humano y el mundo natural. La ingenuidad del tratamiento aporta mucho a la narración, pues la mente sencilla recurre a simbolismos, simplificaciones y síntesis que facilitan la transmisión del mensaje”.

Es oriunda de Puerto Plata, nacida en 1969. Ha desarrollado una obra pluridisciplinaria, apelando a una amplia variedad de técnicas y medios, que van desde la pintura a la instalación, a la escultura, la fotografía y el performance. En 1991 se trasladó a New York, donde concluyó sus estudios de artes plásticas en Parsons School of Design.

Ha recibido el Gran Premio de las ediciones XXI y XXII del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes del Centro León, 2006 y 2008 respectivamente, y una mención de honor en el XXIII Concurso de Arte Eduardo León Jimenes del Centro León en el año 2010. Ha presentado diez exposiciones individuales, entre ellas Im propia, en el Centro Cultural de España, Santo Domingo, en 2012; y Re-vuelta, en el Museo de Arte Moderno, Santo Domingo, en 2008. Reside y trabaja en Santo Domingo, República Dominicana.

En el XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes obtuvo un premio con la obra Interludio. Un performance documentado en video.

El laudo emitido por el jurado de selección del XXIV Concurso de Arte Eduardo León Jimenes expresa respecto a la obra de Paiewonsky: “Por la consistencia y coherencia de su investigación sobre el cuerpo femenino y los problemas de género”.

El laudo emitido por el jurado de premiación del mismo, expresa: “Por el notable desarrollo en la creación del performance, que resultó en un trabajo sobrio y austero involucrando y empoderando a las participantes de la acción por medio de su propio cuerpo y las historias que se revelan a través de los trajes”.   

La artista declara sobre su trabajo: “El cuerpo para mí siempre ha sido el espacio donde se manifiesta nuestra experiencia de vida. Es como un recipiente que va guardando nuestras vivencias para luego desplegarlas en un lenguaje corpóreo vital. Por eso cuando nos sumergimos en fenómenos de masificación y estandarización de nuestra conducta e imagen entra en conflicto nuestro espacio de libertad. A través de mi trabajo, insisto en presentar imágenes que rompan estos esquemas pre-establecidos de belleza y feminidad.

Busco otros parámetros y referentes donde puedan aflorar la fortaleza y el esplendor de nuestra humanidad. Me interesa presentar individuos que desafían la homogeneidad a la que el sistema nos empuja”.

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