Colección Antropológica

Descripción

El trapiche de madera que se exhibe en la exposición Signos de identidad es uno de los pocos ejemplares que se conservan en el país. Sus 90 partes o piezas muestran cómo los engranajes de este molino sacaban, a través de un movimiento circular, el guarapo (jugo o zumo de la caña) para fabricar el azúcar en la colonia. Los trapiches hasta finales del siglo XVIII funcionaban por tracción animal o humana, lo cual convirtió a esta maquinaria en uno de los símbolos de las crueldades de la plantación esclavista.

Más información

Usado para extraer el guarapo, zumo, mascabada (azúcar de pobre) o la raspadura, el trapiche o molino que se exhibe en el Centro León es posterior a la colonia y de extracción animal (bueyes o caballos), siendo por demás una economía doméstica que necesitaba de 5 a 10 esclavos para moverse.
En su centro, hay tres grandes cilindros de madera verticales que giran al compás de los animales, estos pilares son llamados mazas, procesando una tarea de caña al día y necesitando de dos a tres pailas de gran tamaño de hierro o cobre batido para ser llenadas, pasando luego las mismas a ser secadas al sol, convirtiéndose en cristal o azúcar granulada en bloques.

Por desconocimiento, sus datos e informaciones de producción no eran registrados por los economistas históricos, sobre la base de que estas eran formas insignificantes de producción. Sin embargo, todavía en pleno siglo XX el trapiche seguía moliendo caña y por ser dirigido a un público diferente o a un mercado de escasos recursos, no competía con el ingenio y sobrevivió, amenazado sólo cuando el precio del azúcar descendió a niveles muy bajos en el mercado internacional.

El Dr. Frank Moya Pons en su artículo publicado en la desaparecida revista Rumbo de junio de 1995, describe con asombro la existencia de más de 11 ingenios pequeños y trapiches en la zona de Constanza para 1931, según referencia citada. En el Internet es posible encontrar una variada y rica literatura de información diversa y de países diferentes y extendidos, acerca del trapiche y su uso en las sociedades de hoy, que muestra la importancia de esta tecnología productiva capaz de vencer el tiempo, las nuevas tecnologías y las adversidades, para seguir brindándonos su dulzura suculenta.

En nuestro país, la zona cañera registra más de 230 bateyes, que fue por mucho tiempo enclave residencial de los picadores de caña de origen haitiano; hoy estos poblados son habitados por dominicanos, dominicanos de origen haitianos, haitianos y descendientes cocolos, sobre todo en el este, perdiendo su antiguo referente cañero como resultado de la caída de la industria azucarera. En tiempos de cuaresma y en especial en Semana Santa, es escenario de los grupos de ga-gá que se desplazan de un batey a otro, dando ritmo, color, alegría, musicalidad y sacralidad a sus habitantes y concurrentes.-

Bibliografía

- Fraginals Moreno, Manuel. El ingenio. Complejo económico-social cubano del azúcar. 3 tomos. Editorial Ciencias Sociales. La Habana. 1978.

- Esteban Deive, Carlos. La Esclavitud del negro en Santo Domingo. 2 tomos. Museo del Hombre Dominicano. 1980.

- Sarmiento Ramírez, Ismael. Cuba entre la opulencia y la pobreza. Ediciones Aldaba. 2004.

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Modificado por última vez en Viernes, 20 Septiembre 2013 19:55
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