Colección Antropológica

Olla para inhalación, con modelado antropomorfo en un lado y en el opuesto un apéndice para tomar líquidos o inhalar. Laterales con motivos decorativos incisos circulares y triangulares, en algunos casos concéntricos. El apéndice está rodeado de incisos profundos y tiene un agujero en el medio para tomar líquidos o inhalar. El borde superior está reforzado hacia afuera.

Dato Curioso:

Varias culturas antiguas utilizaron la inhalación de sustancias como preparación para sus rituales, en el caso de los taínos el más conocido es el rito de la Cohoba.

Vasija navicular antropomorfa tallada en madera. Una de sus asas presenta forma de cabeza y en el lado opuesto, se pueden ver las piernas flexadas a la altura del borde de la olla.

Dato curioso:

Este tipo de vasija se denomina antropomorfa debido a que la decoración de la misma se basa en formas de apariencia humana.

Vasija ceremonial, de base plana, hombro quebrado circular, rematada por cuello vertical en su parte superior, adornado con figuras zoomorfas, parecidas al murciélago. Decoración inciso punteada en paralelo.


Dato Curioso:


Esta técnica de decoración por incisión, se utilizaba para crear motivos geométricos e iconográficos como círculos concéntricos o líneas paralelas y se realizaba sobre el barro semi seco.

 

Las vasijas de cerámica taínas eran moldeadas con tiras de barro y decoradas con incisiones y colores de minerales y pigmentos de plantas. Usualmente eran secadas al sol o quemadas para endurecerlas y fortalecerlas. Los tamaños y formas de varios de los objetos cerámicos revelan sus diferentes funciones: para almacenar líquidos, proteger los granos de los insectos y roedores o para preservar los restos de un muerto. Las vasijas más simples eran usadas en la vida diaria, mientras que las más elaboradas eran reservadas para el uso de personas prestigiosas o para las ocasiones y ceremonias especiales. Los arqueólogos  interesados en las funciones de las vasijas han sugerido que las cerámicas caribeña y amazónica redondas con asas pudieron haber sido diseñadas para comidas calientes, como cocidos.

En el caso que nos ocupa, la vasija doble, es poco usual su aparición como pieza, lo cual implica un uso y fabricación limitado a espacios rituales en estas sociedades aborígenes y cuya abundancia no es común en museos y entre coleccionista, dándole una rareza a la misma, tanto por su forma estética particular y bien lograda, como por su inusual presencia como pieza colocándola entre las de mucha curiosidad y extrañeza del arte taíno. Con asas poco pronunciadas en esta vasija doble, el murciélago es el motivo inspirador y muy recurrente en el artista local, marcado a su vez por una alta ritualidad procedente de patrones culturales que veían al murciélago como un  ciclo representativo de la vida y la muerte, de ahí su reiteración y presencia en el arte taíno.

Conoce más sobre la cultura taína al consultar el libro Taínos : orígenes, cultura, creencias, arte, herencia  en la Mediateca del Centro León  con el código RD/972.9301/T134o.

 

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