Concurso de ilustración infantil

IV Concurso de Ilustración Infantil Centro León

BASES

1. Podrá participar en este concurso cualquier persona entre los 4 y los 11 años de edad.

2. Las obras presentadas al premio deberán ser ilustraciones inspiradas en la historia:LOS VESTIDOS DE MARGARITA de la autora Raquel Marta Barthe.

3. Dichas ilustraciones deberán entregarse en hojas de papel Fabriano 4, tamaño 8.5 x 11 pulgadas. Se podrán utilizar los siguientes materiales: lápices de colores, crayolas, acuarela, lápices acuarelados, felpas de colores, barras de pastel al óleo o a tiza, sanguina, témpera y pintura acrílica.

4. Se podrán presentar un mínimo de una (1) ilustración y un máximo de tres (3) por concursante. Dichas ilustraciones deberán ser de autoría original.

5. La entrega de las ilustraciones se hará mediante el depósito de un sobre en la Mediateca del Centro León. Al momento de la entrega, el adulto responsable deberá aportar sus datos personales (apellidos, nombre, cédula, teléfono y correo electrónico), además de aportar el nombre del menor tal como deberá aparecer en los certificados de participación en el concurso.El adulto responsable deberá autorizar mediante firma de documento la participación del menor, con lo cual se hace responsable también de la aceptación de estas bases.

6. Dichas entregas se realizarán en la Mediateca del Centro León, entre el miércoles 6 y el sábado 23 de noviembre de 2019, en horario de martes a sábado de 10:00 a.m. a 7:00 p.m.

7. No se recibirá ninguna ilustración pasada la fecha límite de entregas especificada en el punto 6. Tampoco se admitirá a concurso ninguna que carezca de las características especificadas en los puntos 2, 3 y 4 de estas bases.

8. El jurado estará compuesto por miembros de la entidad convocante y el fallo se comunicará a través de la página web de la Mediateca del Centro León, el martes 3 de diciembre de 2019. También se enviará esta información a todos los participantes por vía electrónica.

9. Se otorgarán tres premios igualitarios, uno por cada categoría: a) de 4 a 5 años, b) de 6 a 7 años y c) de 8 a 11 años. El premio consistirá en diploma y paquetes con material variado para ilustrar dibujar y pintar, dada la temática del concurso.

10. La entrega de premios y diplomas para todos los participantes se llevará a cabo el jueves 5 de diciembre de 2019, a las 6:00 p.m. Los premios también podrán recogerse en la Mediateca durante la semana siguiente a la fecha de entrega de premios.

11. Propiedad y derecho de autor de las ilustraciones.

Al participar en el IV Concurso de Ilustración Infantil Centro León, el participante declara y garantiza ser el único autor de las ilustraciones con las cuales participa, y de poseer la plena y exclusiva titularidad de todos los derechos e intereses sobre las mismas. El participante se compromete a mantener indemne al Centro Cultural Eduardo León Jimenes (Centro León) ante cualquier reclamo de parte de terceros, sobre la propiedad de las ilustraciones. Con su participación en el referido concurso, el participante da su consentimiento y cede, con todas las garantías de derecho, a título perpetuo y de manera gratuita, a favor del Centro León, quien acepta todos sus derechos patrimoniales sobre las mencionadas ilustraciones. Como consecuencia el Centro León podrá disponer de las ilustraciones, reproducirlas y explotarlas, de manera total, o de manera parcial utilizando algún segmento de ellas, en publicaciones en catálogos, postales, brochures, revistas, periódicos, páginas web, televisión, cine, anuncios, producciones audiovisuales, exposiciones públicas, y por cualquier otro medio que exista en la actualidad o en el futuro ya sea para un uso educativo, venta, alquiler, donación, o cualquier otra modalidad tanto dentro como fuera del territorio de la República Dominicana. La participación en este concurso no implica la pérdida de los derechos morales inherentes al autor sobre las ilustraciones con las cuales participa. Centro León se compromete a proteger en la mayor medida posible las ilustraciones de la autoría del participante a los fines de limitar la posibilidad de reproducciones no autorizadas, sin embargo, a los fines del presente concurso limita su responsabilidad de cara a reproducciones que puedan efectuar los terceros valiéndose de las publicaciones que realice el Centro León. Como consecuencia, el participante renuncia a cualquier demanda, interés, acción, derecho y/o reclamación que directa o indirectamente tuviere o pudiere tener en contra de Centro León por las reproducciones de terceros.

 

Los vestidos de Margarita

Raquel Marta Barthe

 

Como de costumbre, la mamá de Margarita estaba cosiendo un hermoso vestido para su hija. Esta vez era blanco con margaritas bordadas.

Pero, ¡Margarita era tan descuidada con su ropa! Apenas la estrenaba y ya tenía una mancha o, peor todavía, algún agujero. Y cuando se desvestía, la dejaba toda arrugada, hecha un bollo y tirada en el suelo.

La pobre mamá estaba siempre muy ocupada cosiendo, lavando, planchando, remendando y guardando la ropa de Margarita.

Por eso, cuando la mamá bordaba las flores del nuevo vestido blanco, los viejos observaban con tristeza, desde el placard:

-¡Pobre… tan lindo y tan blanco…! -suspiró el rojo.

-Sí, no sabe lo que le espera -continuó el de cuadritos desde su percha.

-Con una dueña como Margarita, ¡qué poco dura eso de ser "nuevo"! -se quejó el de rayitas.

-Es verdad, después de un día de uso, ya somos "viejos" -se lamentó el de los lunares azules.

-Y si no, mírenme a mí -continuó esta vez el amarillo muy enojado- el primer día, nomás, ya me enganchó en un clavo. ¡Observen qué feo zurcido me quedó en la parte de atrás!

Entonces habló una de las prendas más importantes del vestuario de Margarita: el tapado verde con cuello de piel.

-Yo ya estoy harto de que me arranquen los botones, de que no me cuelgue en la percha y de todas estas manchas pegajosas de caramelo y chocolate. Creo que deberíamos hacer algo. Hay que darle una lección a esa niña descuidada.

-Sí, no es justo que ese hermoso vestido blanco sufra todas estas cosas -dijo tímidamente uno de seda rosa que había estado escuchando desde un rincón y que tenía una horrible mancha en un costado.

-Estoy de acuerdo, pero, ¿qué podemos hacer? -preguntó el de terciopelo con la manga descocida.

Y después de un largo rato de discusión, quedó convenido que esa misma noche hablarían con su dueña.

Y así fue: cuando Margarita se acostó, todos salieron del placard, rodearon su cama y, uno a uno, se quejaron de los malos tratos recibidos. Cuando terminaron, volvieron a sus perchas y Margarita se durmió.

Pero al día siguiente, cuando tomaba el desayuno, Margarita vio el vestido que su mamá estaba bordando y dijo:

-¡Qué bonito está quedando! ¡Es precioso! Y, ¿sabés una cosa, mamá? A éste lo voy a cuidar mucho, mucho… A toda mi ropa la voy a cuidar mucho.

La mamá quedó asombrada por la repentina decisión de su hija y, antes de que pudiese preguntar nada, Margarita siguió diciendo:

-Anoche tuve una pesadilla espantosa, pero ahora no te la puedo contar porque se me hace tarde para ir a la escuela.

Le dio un beso grandote, grandote, y se fue.

Y si los vestidos saben sonreír, digamos que todos sonrieron aliviados desde sus perchas.

Y la mamá, satisfecha y sonriendo más que todos juntos, se sentó a terminar el bordado de esas flores que, como su hija, se llamaban "margaritas".

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