EL CAMPEONATO DE 1936

Luego de esa visita de los Rojos y de una también exitosa estancia anterior del Almendares, los gobernantes dominicanos comenzaron a insistir en que se organizara un torneo nacional que, de he cho, representaba un nuevo intento de institucionalizar el béisbol profesional en el país. 

Se organizó un campeonato con cuatro equipos, que fueron Licey, Escogido, San Pedro Macorís (que se presentó por primera vez como Estrellas Orientales) y el Sandino de Santiago, que se convertiría en Águilas Cibaeñas. Todos los vaticinios se derrumbaron cuando al final de la contienda los orientales obtuvieron el título de campeones, con trece triunfos frente a cinco derrotas y un juego empatado. Sus rivales más encarnizados fueron los santiaguenses, que terminaron con marca de 10-9 y los dos representantes de la capital llegaron detrás, los rojos con 7-11 y los Tigres en el sótano con 6-11. El gran artífice del triunfo macorisano fue Federico Nina, mentor del grupo y quien antes había participado como jugador y dirigente de Los Muchachos y en la organización del Escogido. Estuvieron a su lado, entre otros, Quirico Elpidio Pérez y Porfirio Basora, además de Enrique Mejía, que al mismo tiempo fue su manager. El lanzador cubano Ramón Bragaña, que también contribuyó con una caliente ofensiva, y el jardinero central Tetelo Vargas fueron las columnas principales de esa victoria. Este último defendía por primera vez los colores de esa ciudad, luego de haber militado antes con los rojos. Su deseo de jugar en los jardines y no en el campo corto fue la razón que decidió al ya famoso Gamo Dominicano a hacer este cambio.

El domingo 10 de mayo de 1936 se inauguró un estadio en San Pedro de Macorís, bautizado como Oriente Park, en un terreno donado por José Armenteros y con el dinero recolectado entre los principales munícipes. Ese día hubo una doble cartelera matinal-vespertina entre Estrellas y Licey, donde los primeros ganaron ambos juegos ante una concurrencia de más de cinco mil fanáticos. Ese día, por primera vez, se efectuaron juegos en ciudades simultáneas, pues en la entonces Ciudad Trujillo jugaron Santiago contra el Escogido. La instalación petromacorisana fue rebautizada el siguiente día 22, cuando por iniciativa de la Casa Armenteros se instaló una placa que la nombraba Campo Deportivo Tetelo Vargas. El propio Tetelo jugó en el parque con su nombre, caso único en nuestra historia.

Hay varios factores importantes a la hora de valorar este torneo. En él participaron jugadores extranjeros en calidad de refuerzos, se inició el 27 de febrero y finalizó el 23 de julio; es decir, duró cinco meses para efectuar un total de 29 juegos. Este hecho no puede dejarse de lado al momento de analizar las estadísticas de los atletas, pues incluso en el primer mes de actividad solo se verificaron diez partidos entre los cuatro contendientes. En el transcurso del torneo apenas se dispararon seis jonrones y el día 19 de abril el lanzador cubano Emilio Sardá, del Sandino, abrió, completó y ganó los dos juegos que el equipo santiagués le ganó al Escogido; en 18 episodios le conectaron trece hits y le anotaron cuatro veces.

Tomado del libro ¡Nos vemos en el play! Béisbol y Cultura en la República dominicana, del ensayista Tony Piña

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