Huella y Memoria

La reconstrucción del ámbito de la oficina con la imagen y los símbolos del espacio de los cigarreros puntualiza la conversión de “La Aurora” en una de las modernas y pujantes fábricas tabacaleras de Santiago. Despalilladoras, hacedores de cigarros y empleados diversos laboran en dos amplios edificios colindantes, con lugares para almacenar, fabricar y administrar. El ámbito de la oficina ofrece elementos de la época inicial de “La Aurora” con la importancia de su propietario, Don Eduardo, quien se asocia a su hermano Herminio para consolidar la empresa. En 1930, la calidad de los productos patentizan identidad, prestigio y reconocimientos. Para entonces, la fábrica se convierte en la compañía por acciones E. León Jimenes.