Variantes de la yuca en la mesa dominicana

Una vez más el Centro León llevó a cabo su habitual tertulia Comer como un dominicano, dirigidas analizar el tema de la cocina entendiendo que las tradiciones alimentarias y gastronómicas son extraordinariamente sensibles a las mutaciones, a la imitación y a los préstamos culturales que se producen en el proceso de construcción de las identidades culturales. 

El pasado jueves 9 de septiembre, el Patio Caribeño del Centro León sirvió de escenario, para abordar las diferentes variantes del proceso de preparación de la yuca, que forma parte de la alimentación diaria en nuestra isla desde tiempos prehistóricos, al tiempo en que presentó cómo las mismas han evolucionado hasta hoy. 

El encuentro inició con la proyección de un fragmento de siete minutos del documental realizado por el Centro León sobre el “Pan de América”, como era denominado comúnmente el Casabe, uno de los platos más importantes del legado culinario de los primeros habitantes de la isla, con la peculiaridad de que no se consume exactamente igual en todas las regiones del Caribe y del país, pues también ha sido influido y enriquecido por nuevas y variadas influencias. 

Esta producción audiovisual dio paso al conversatorio que contó con la presencia de Nicolás Almonte Pérez, fundador y guía de Casabe Guaraguanó, junto a Danny Almonte de la empresa Danny Delicius, quien también es miembro directivo del proyecto EMPRENDE, del Programa de Desarrollo Comunitario del sector Nordeste (PRODECO). 

Durante el diálogo Don Nicolás Almonte hizo referencia a la variedad del Casabe y su proceso de industrialización, que actualmente ha derivado en la creación de nuevos productos, adicionando en su preparación ingredientes como el ajo, sal, maní, melao de caña y azúcar para su preparación dulce, entre otros aditivos, con el fin de abarcar el gusto de diversos públicos. 

Por su parte, Danny Almonte abordó otras vertientes enfocadas en el uso de la yuca, en su versión hervida, frita o asada, para la elaboración de alimentos caseros como las bolas de yuca, pastelones, empanadas, arepas, tomando como referencia los productos ofertados en su empresa. 

En el encuentro los asistentes disfrutaron de una exhibición temporal de instrumentos utilizados para preparar alimentos derivados de la yuca, como el guayo y el Burén, un horno antiguo donde se cocía el citado tubérculo, estableciendo una relación del papel de nuestra cocina como expresión de nuestros orígenes, pero también como vehículo y producto del intercambio cultural, de cruces y de evolución histórica que termina haciéndose presencia cotidiana en la mesa dominicana. 

Gloria Zacarías