Rafael Colón: cien años después de la espiga de ébano

La actividad fue realizada a propósito de cumplirse el centenario del nacimiento del cantautor dominicano.

En un conversatorio, el sociólogo e investigador José Del Castillo Pichardo y Rafael Almánzar, investigador del folklore y director de Casa de Arte, comentaron la trascendencia histórica y artística de Rafael Colón en el Centro León.

“Salve Rafael donde quiera que estés que no puede ser otro lugar el cielo de los músicos”, dijo Del Castillo Pichardo.

“El ébano designa a la persona con el tono de color oscura. A menudo se utiliza como vocativo cariñoso, una muestra de agradecimiento, valoración, afecto hacia alguien con ese color de piel, así fue el trascendente artista criollo Rafael Colón una verdadera espiga del floreciente trigo que alimentó de alegría los corazones nacionales, un ébano con una estatura de múltiples condiciones vocales en su melodiosa voz”, expresó Almánzar.

”Yo prefiero escuchar a Rafael Colón como trovador que con las grandes músicas, lamentablemente esas grabaciones de Rafael no se comercializaron”, refirió Herrera

El conversatorio fue realizado a propósito de cumplirse el centenario del nacimiento del cantautor dominicano, conocido por los temas Luna Sobre El Jaragua, Paraíso soñado y Arenas del desierto, entre otras composiciones.

Otra actividad relacionada con el natalicio de Colón será una tertulia y presentación en vivo la noche del viernes 18, con la productora y conductora Evelyn González y el músico Joaquín Sánchez, en coordinación con Raíces Radio.

Sobre Rafael Colón

Rafael Saint Hilaire Colón nació el 18 de mayo de 1918. Conocido como la espiga de ébano, fue un cantautor dominicano.

A temprana edad inició en sus actividades musicales integrando el trío Tapacán con Licinio Valerio y su hermano Federico Colón, realizando presentaciones en la radio de su ciudad natal. Paralelamente a sus quehaceres en la música, aprendió el oficio de zapatero. También formó parte del Trío Santiago.

Su primera composición, Al pie del bambú la escribió en 1938. A fines de los años 30 trabajó con el cuarteto Estrellas Cibaeñas y con la orquesta Hermanos Vásquez, como baterista y cantante. En 1942 entró a formar parte de la recién fundada Orquesta San José. Paralelamente fue guitarrista acompañante de cantantes como Flor de Lis y Lilian Pina.

En 1944 entró a trabajar en la orquesta Presidente Trujillo del maestro Luis Alberti, considerada la más prestigiosa agrupación musical de su tiempo. Conesta orquesta, realizó su primera grabación, el bolero Ven de Manuel Sánchez Acosta. Con la orquesta de Alberti grabó tres discos de larga duración y numerosos sencillos. 

También creó numerosas canciones basadas en poemas del doctor Héctor Cabral Ortega e incursionó en los más diversos géneros de música tropical como baladas, merengues, boleros, guarachas, sones y danzonetes.


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