Performance. El hombre azul a la luz de la luna  Santiago Natalio Puras (APECO) partió de la amnesia, la locura y el amor para realizar su performance El hombre azul.

Natalio Puras, APECO, contó su vida entera en una sola noche. El Performance “El hombre azul” –una las actividades que el Centro León ha organizado para la exposición Eugenio Granell–, se convirtió en un extenso monólogo donde surrealismo, amnesia, locura y olvido fueron hilvanando una especie de nostalgia casi patológica. A la luz de una linterna, que hacía las veces de luna llena, el artista quedó al descubierto. Mientras se proyectaba una serie de retratos que él mismo hizo de todos los locos de la ciudad, APECO habló de sí mismo: “Siempre creí en la locura de los otros, nunca pensé que alguna vez yo también estaría entre ellos”.

“El hombre azul” también sirvió para APECO se despidiera de su vieja cámara alemana, el instrumento más fiel que ha tenido su imaginación: “Aún hueles a Berlín”, le gritó, como si hablara con la mujer de su vida. Natalio Puras es un ícono entre los jóvenes artistas de Santiago, por eso todos asistieron cámara en mano, para documentar cada gesto, cada grito, cada silencio del maestro. Una cerrada ovación despidió al artista que, sin quitarse el disfraz, se hundió en la noche que el surrealismo había tomado por asalto.

CV

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