Palabras de Rafael Emilio Yunén, Director del Centro León, en la introducción de la Tertulia Caribeña en la que se presentó el documental Tatico siempre, realizado por Huchi Lora y Rafael Chaljub Mejía con los auspicios del Grupo León Jimenes.

Tatico Henríquez nació el 30 de julio de 1943, en el paraje Mata Bonita, de la sección Los Jengibres, municipio de Nagua en la Provincia María Trinidad Sánchez.
Rafael Chaljub Mejía escribió en el documento que acompaña al disco Ripiando el Perico,realizado en el 2005 con los auspicios del Grupo León Jimenes, lo siguiente: “al ser ajusticiado el déspota en 1961, el merengue cayó en crisis y amenazaba con irse a pique junto con el régimen que sucumbía. Nuevos talentos musicales lo rescataron en su versión urbana, y una nueva promoción de músicos típicos, al frente de los cuales brilló el acordeonista nagüero Tatico Henríquez (que entonces rondaba los 20 años) recogió el merengue folclórico del rincón en que amenazaba con quedar en desuso, y sin adulterarle su estructura rítmica, lo hizo evolucionar y se lo devolvió al público con fuerza y vitalidad renovadas”.
Hace poco, Alex Grullón, periodista de El Sol de la Florida, comentaba que “en los primeros tiempos de nuestra música a los músicos no se les buscaban nombres artísticos sonoros o brillantes, sino que, en la mayoría de los casos, se les llamaba por los apodos que les ponía la misma gente del pueblo. Ejemplos de sobra tenemos: Guandulito era Dionisio Mejía; Toño Abreu era Antonio Abreu; Ñico Lora era Francisco Antonio Lora. En el caso de Tatico Henríquez, su verdadero nombre era Domingo García Henríquez”.
El músico dominicano David David, en la página del Internet que realiza con Sydney Hutchinson denominada MerengueRipiao.com, considera que: “Tatico Henríquez fue un personaje de la música típica que dejó una historia marcada para siempre. Tocaba el acordeón de una manera que cualquiera se contagiaba con su música al instante en que lo viera tocar. Tocaba con más gusto que nadie y aceleró el merengue provocando en esa época un cambio rotundo en la forma de exponer la música típica”.
Según David David, Tatico Henríquez ha sido considerado como el padre de la patria de la música típica. La agrupación de Tatico estuvo compuesta por varios músicos y él los iba cambiando para que ellos le ayudaran a evolucionar la música. Por ejemplo, sacó la marimba y metió un contrabajo; el saxofón se convirtió en un instrumento permanente y, queriendo innovar, Tatico le incluyó por primera vez el ritmo de la conga a la música típica, ya que antes sólo las orquestas usaban la conga. Más tarde, Tatico se vió obligado a poner al conguero de manera fija en la agrupación.
Finalizo este comentario de David diciéndoles que Tatico era un músico rústico, de una vocalización poco sofisticada, de expresión campesina y de una forma de ser muy original. Era tanta la influencia carismática de Tatico, que el músico que no cantara o imitara su estilo, no era considerado un músico de apreciable calidad. No existía competencia para Tatico hasta que llegó Bartolo Alvarado, popularmente el Cieguito de Nagua. El Ciego de Nagua comenzó a ser una nueva atracción en la música típica, dividiendo en dos partes los seguidores de esa música popular. Cuando Tatico Henríquez y El Ciego de Nagua se juntaban a tocar en un mano a mano, era como juntar a dos boxeadores en un ring. La gente casi peleaba por defender el liderazgo del uno o del otro… y las fiestas generalmente terminaban en trifulcas, a pesar de la gran amistad que unía a ambos músicos.
Murió el 23 de mayo de 1976, a la edad de 33 años, en un accidente automovilístico en Santiago.
El 25 de mayo de 2001 fue develado un busto del fenecido merenguero típico en el parque que lleva su nombre, situado frente al Ayuntamiento Municipal y la Gobernación Provincial, de Nagua. Participaron en el homenaje Fefita la Grande, Agapito Pascual, La India Canela, Fari Henríquez, hijo de Tatico, Agapito Pascual, Jhovanny Polanco, Rafelito Román, Diógenes Jiménez, Chiche Bello y Lupe Valerio, entre otros artistas.
En una entrevista que Elizabeth Fermín Toribio le hizo el año pasado a Francisco Ulloa, “El Baby” reconoció que se insertó en la música típica de la mano de los maestros Tatico Henríquez y Rafelito Román. Para Francisco Ulloa, Tatico Henríquez es una referencia obligada de la música típica y confiesa que quisiera ser como él, porque era un músico fiel y sincero, que nunca tuvo arrogancia con nadie y le daba oportunidades a aquellos que consideraba con talento. Por eso, toda una generación de intérpretes de la música típica se desarrollaron a su lado, entre quienes se encuentran Fefita la Grande, el Ciego de Nagua, Rafelito Román, Isaías y Diógenes Jiménez, sólo para mencionar unos cuantos.
Con el auspicio del Grupo León Jimenes, presentamos esta noche el documental Tatico Siempre, producido por el periodista Huchi Lora y el escritor Rafael Chaljub Mejía, que honra la memoria del mejor acordeonista en la historia del merengue típico, en ocasión del trigésimo aniversario de su desaparición física.
Esta Tertulia Caribeña del Centro León es un espacio que se realiza todos los meses para comentar y presentar distintas ideas alrededor de algún tema propio de la cultura dominicana contemporánea. La música se ha convertido en uno de los protagonistas favoritos del público que se da cita en estas tertulias. Además, la etnomusicología forma parte de uno de los programas especiales del Centro León y dentro de esta área se han venido celebrando actividades periódicas para preparar los Congresos Internacionales denominados “Música, Identidad y Cultura en el Caribe” (MIC). El año pasado celebramos el Congreso MIC dedicado al merengue y para el año 2007 se realizará otro Congreso MIC para analizar la evolución del son y la salsa dentro de la música del Caribe.

Rafael Emilio Yunén